¿Cambiaste el disco de tu notebook por un SSD, o tenés una notebook vieja juntando polvo? El disco que quedó afuera todavía sirve: con un carry disk (una carcasa con conexión USB) lo convertís en un disco externo para hacer backups o llevar tus archivos a todos lados.
Qué es un carry disk
Es una carcasa con una plaqueta adentro que adapta el conector SATA del disco a USB. Vos ponés el disco, cerrás la tapa y lo conectás a la computadora con un cable USB: funciona como cualquier disco externo. El de 2,5 pulgadas es el tamaño de los discos de notebook, tanto rígidos (HDD) como sólidos (SSD).
Qué necesitás
- Un disco SATA de 2,5 pulgadas, HDD o SSD.
- Un Carry Disk Case USB 3.0, que incluye el cable.
- Una computadora con Windows, macOS o Linux.
Cómo armarlo, paso a paso
- Sacá el disco de la notebook. Con el equipo apagado (y sin batería, si es extraíble), quitá la tapa inferior, destornillá el soporte del disco y retiralo. Si viene con un marco metálico o un adaptador, sacáselo.
- Abrí la carcasa: no hacen falta herramientas.
- Enchufá el disco en el conector SATA de adentro. Entra en una sola posición.
- Cerrá la carcasa y conectá el cable USB a la computadora.
- Listo: la luz LED indica que está funcionando y el disco aparece como una unidad más.
Si el disco no aparece
- Disco nuevo o sin formato: en Windows abrí Administración de discos, inicializalo y creá un volumen nuevo. Ojo: formatear borra todo lo que tenga.
- Disco que tenía Windows instalado: es normal ver varias particiones. Tus archivos suelen estar en la más grande, dentro de la carpeta Usuarios.
- No enciende la luz: probá otro puerto USB, preferentemente uno conectado directo a la computadora.
Consejos de uso
- Conectalo a un puerto USB 3.0 (suele ser azul) para aprovechar la velocidad: hasta 5 Gbps, según el disco y el puerto.
- Usá siempre “Quitar hardware de forma segura” antes de desenchufarlo.
- Si el disco es rígido (HDD), no lo muevas ni lo golpees mientras está trabajando.
- Un SSD dentro de un carry disk es mucho más rápido y resistente a los golpes que un disco rígido: ideal para llevar en la mochila.
En resumen
Con un carry disk, un disco que estaba guardado en un cajón vuelve a ser útil: backup, archivos de trabajo o fotos, siempre a mano. En Bemy hacemos envíos a todo el país.
